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La mujer del ex futbolista se refirió al momento que está viviendo tras el escándalo en el que se han involucrado su marido y Natacha Jaitt

Hay un viejo refrán que sostiene que “lo que no te mata te fortalece”, y acaso esa deba ser la sensación que hoy por hoy lleva a Yanina Latorre (48) a seguir adelante más allá del dolor. Eso, y, por sobre todas las cosas, su condición de madre, que hizo que pese al mazazo que acababa de recibir se mantuviera estóica e inquebrantable para darle de comer a sus hijos el domingo a la noche cuando lo único que deseaba era echarse en la cama a llorar.

“Yo no sabía nada, la cornuda siempre es la última en enterarse. Estaba en mi casa y se me heló la sangre. Estaban mis hijos, tuve que hacer la comida igual, poner cara de poker y darle de comer a los chicos, bañarlos y acostarlos, y recién después sentarme a pensar. ¿Vos sabés las dos horas que pasé, con la piel de gallina, el cuerpo que me temblaba y la cara blanca, sin poder decir nada?”, recordó, en diálogo con Moria Casán (70), durante su programa A la radio con Moria sobre el momento en que Ángel de Brito (40), conductor de Los Ángeles de la mañana, le envió el mensaje que la puso en alerta sobre las supuestas infidelidades de su marido, Diego Latorre (47), con Natacha Jaitt (41).

“Me vino como un bajón, como un vahído. Te lo juro que no me lo imaginé ni lo sospeché, si pasó fue hace meses, no es de ahora”, confesó sobre lo que sintió cuando uno de los jurados del Bailando le escribió “¿sabías algo de esto?, llamame, no contestes el teléfono”.

“Yo tengo que pensar qué voy a hacer ahora con mi vida. El problema es que tengo dos criaturas y que yo tampoco puedo dejarlo tirado en la calle. Diego es un tipo bastante más inmaduro que yo y necesita que lo sostenga, y él es el padre de mis hijos, así que ahora hay que mantener la cabeza fría y tratar de reacomodar todo, porque cuando uno tiene un proyecto de 23 años no es de un día para el otro que se deshace”, se sinceró con La One.

“Yo todavía estoy caliente, muy enojada, pero estoy entera, ensayando, voy al programa, voy esta noche a la sentencia, le estoy poniendo toda la buena voluntad del mundo. Vi a mis hijos llorar de rodillas, no me quiero quebrar, no es fácil lo que estoy viviendo, pero le quiero poner onda”, agregó la panelista, para quien “hay maneras de proteger” el entorno.

“Mi hija tiene 16 años, tiene mucha vergüenza y yo la entiendo. Los chicos a esa edad ven al papá como un ídolo, y ahora lo ven como un ser humano, entonces es difícil, y a mí lo que me molesta es la falta de respeto, la falta de códigos, esa traición barata”, expresó Yanina.

“La gente me está insultando en las redes no sé por qué. Yo contesto pero no agredo a nadie. Yo nunca fui como Evelyn y Doman, nunca dije que cocinaba pan caliente, siempre dije que nos matábamos, que nos llevábamos mal. Una pareja nunca es perfecta, al menos en mi caso. Yo siempre conté la crudeza de una relación, soy terrenal y no me como el cuentito, y mi crudeza a veces asusta”, se lamentó por el ataque que sufre en las redes, aunque destacó el apoyo que recibió de muchos de sus colegas.

“Me impresionaron mensajes de Rial, Lussich, Marina Calabró, se ve que en el medio me quieren los que trabajan de lo que trabajo yo, y por Ángel me saco el sombrero, le dije que me diera tiempo y me lo está dando”, concluyó una de las participantes del Bailando, quien ahora debe bailar un ritmo alegre y divertido como la cumbia, aunque su corazón hoy esté más cerca de la melancolía del tango.

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